La décima semana de clase se centró en la explicación del Sistema Internacional de pagos (el Patrón Oro) y la Primera Guerra Mundial. En el siglo XIX regía el dinero bancario (monedas de oro y plata) en el cual el valor real coincidía con el valor nominal, pero al aumentar las transacciones y los flujos de capital aparece el soporte papel, que en sus inicios tuvo poca circulación hasta la mejora de la banca. El dinero emitido coincidía con las reservas de metal (de oro y plata) del país.
El patrón oro era un sistema monetario por el cual se fija el valor de una divisa en términos de una determinada cantidad de oro. Los ingleses fueron los primeros en utilizar el patrón oro, por lo que sin duda, obligaron a los mercados comerciales en los que se encontraba a asimilar este sistema monetario. Para poder utilizar el patrón oro el país tenía que tener acceso a minas con dicho metal, además de tener un peso importante en el mercado competitivo.
El patrón oro fue responsable de una cierta estabilidad de precios y cambios en el mercado. Pero no todo era un camino de rosas para este sistema, por lo que tenia diversos aspectos negativos que economistas intentaron solventar haciendo teorías basándose en los cambios de la economía exterior, de los cuales no sabían con certeza si ocurrirían o no. En este hecho podemos situar a Adam Smith que fue partidario de la no intervención, basándose en que los problemas de este sistema económico se solucionarían solos. En 1900, igual que Inglaterra, el patrón oro entra en crisis y su fin coincide con el de la hegemonía comercial inglesa, puesto que dependía de su balanza de pagos.
El patrón plata, propio de los países pobres era más asequible y barato para estos. Pero su uso era difícil puesto que había que fijar una equivalencia con el oro para poder comerciar con las grandes potencias.
La primera guerra mundial, que data de 1914 a 1918, comenzó siendo un enfrentamiento entre el Imperio Astro-húngaro y Serbia. El inicio de las hostilidades se debe al asesinato del aspirante al trono austriaco en Sarajevo por un nacionalista serbio. Declarada la guerra oficialmente se convirtió en un conflicto a escala europea dividido entre dos bandos. Los aliados (formados por UK, URSS, EEUU) contra los imperios centrales (Alemania, Austria-Hungría).
El patrón oro, fue impuesto indirectamente por Inglaterra a el conjunto de países que comerciaba con esta potencia. En mi opinión creo que dicha imposición llevo a muchos países a quedar excluidos del comercio internacional y sin posibilidades de integrarse en la economía mundial, puesto que las condiciones para establecer el patrón oro eran relativamente “exigentes” como por ejemplo la condición de tener minas bajo su poder, teniendo en cuenta (si nos basamos por ejemplo en esta) que en zonas donde se encontraban las minas de oro que no pertenecían al territorio de las potencias eran explotadas por ellas, y por lo tanto, no daban opción al resto de países a entrar al mercado. Cosa que derivó en grandes diferencias entre los países que utilizaban el patrón oro, y los que intentaban ponerse a su altura, mediante el patrón plata, que tal y como hemos visto era inestable, y el valor del cambio variaba, para poder comerciar con ellos.
El patrón oro era un sistema monetario por el cual se fija el valor de una divisa en términos de una determinada cantidad de oro. Los ingleses fueron los primeros en utilizar el patrón oro, por lo que sin duda, obligaron a los mercados comerciales en los que se encontraba a asimilar este sistema monetario. Para poder utilizar el patrón oro el país tenía que tener acceso a minas con dicho metal, además de tener un peso importante en el mercado competitivo.
El patrón oro fue responsable de una cierta estabilidad de precios y cambios en el mercado. Pero no todo era un camino de rosas para este sistema, por lo que tenia diversos aspectos negativos que economistas intentaron solventar haciendo teorías basándose en los cambios de la economía exterior, de los cuales no sabían con certeza si ocurrirían o no. En este hecho podemos situar a Adam Smith que fue partidario de la no intervención, basándose en que los problemas de este sistema económico se solucionarían solos. En 1900, igual que Inglaterra, el patrón oro entra en crisis y su fin coincide con el de la hegemonía comercial inglesa, puesto que dependía de su balanza de pagos.
El patrón plata, propio de los países pobres era más asequible y barato para estos. Pero su uso era difícil puesto que había que fijar una equivalencia con el oro para poder comerciar con las grandes potencias.
La primera guerra mundial, que data de 1914 a 1918, comenzó siendo un enfrentamiento entre el Imperio Astro-húngaro y Serbia. El inicio de las hostilidades se debe al asesinato del aspirante al trono austriaco en Sarajevo por un nacionalista serbio. Declarada la guerra oficialmente se convirtió en un conflicto a escala europea dividido entre dos bandos. Los aliados (formados por UK, URSS, EEUU) contra los imperios centrales (Alemania, Austria-Hungría).
El patrón oro, fue impuesto indirectamente por Inglaterra a el conjunto de países que comerciaba con esta potencia. En mi opinión creo que dicha imposición llevo a muchos países a quedar excluidos del comercio internacional y sin posibilidades de integrarse en la economía mundial, puesto que las condiciones para establecer el patrón oro eran relativamente “exigentes” como por ejemplo la condición de tener minas bajo su poder, teniendo en cuenta (si nos basamos por ejemplo en esta) que en zonas donde se encontraban las minas de oro que no pertenecían al territorio de las potencias eran explotadas por ellas, y por lo tanto, no daban opción al resto de países a entrar al mercado. Cosa que derivó en grandes diferencias entre los países que utilizaban el patrón oro, y los que intentaban ponerse a su altura, mediante el patrón plata, que tal y como hemos visto era inestable, y el valor del cambio variaba, para poder comerciar con ellos.
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